Siete chicas y siete chicos, hemos explorado esta ruta que próximamente hará nuestro grupo. De 15 kms de distancia y con un desnivel positivo acumulado de 350 metros y bajo el sol, hemos pasado algo de calor. Al no haber casi sombra, no es aconsejable hacerla fuera de los meses más fríos.
Se sube al Alto de la Cabrera, punto geodésico de la zona, tomamos el habitual refrigerio en la puerta de la Ermita de Ntra. Sra. de la Fuensanta, patrona de la zona, bajamos al Arroyo del Pontón con un último tramo de rocas en los que se ayuda uno con unas cuerdas fijadas a la roca y visitamos la Ventana de Rocas. Desde lo más alto se ven bonitos paisajes. Para nuestro grupo es una ruta de nivel medio alto.
Finalizamos a buena hora y antes de ocupar la mesa que teníamos reservada en el Restaurante La Bodega, visitamos la Casa Hermandad de Jesús, donde Antonio Dorado, un amigo de Manuel Rodríguez, que es oriundo de este pueblo, nos invitó a unas cervezas y unas raciones de chacinas, detalle que le agradecemos y seguro que volveremos a saludarlo algún día.
Por el día que era, el restaurante estaba lleno, por lo que tuvimos que esperar bastante tiempo hasta que nos sirvieran, eso sí, todo muy bueno. Durante la comida, la mitad del grupo, los single, se dedicaron a gastar bromas y a alegrar el día a toda la peña.
Hoy nos ha acompañado por primera vez, José Manuel, un senderista experimentado y tras bastante tiempo, han vuelto a venir con nosotros, Virginia y Paco, compañeros que hace mucho, eran habituales en nuestras rutas, dos históricos con los que hemos pasado alguna que otra aventura, recuerdo la Gota Fría que nos pilló en el Río Chillar, por eso me han dado una gran alegría viniendo.
































En el Alto de la Cabrera tuvimos que prestarle ayuda a varios ciclistas accidentados. Alejandro Conesa lo hizo y muy bien.
Ruta muy bonita,con paisajes preciosos,hemos disfrutado mucho de todo el camino,y nos hemos reído muchísimo antes y después dursnte la comida.Hemos madrugado muchísimo pero ha merecido la pena,cuando vas con personas que suman,personas con las que te ríes y te hacen reír,abiertas a disfrutar y a aprender,con la claridad y la humildad de vivir la vida,de vivir cada día con respeto al entorno,a la naturaleza,y a los compañeros.
Perfectamente explicado Paqui, habrá que intentar repetirlo muchas más veces.