Dos chicas y tres chicos hemos realizado hoy esta ruta de 18 kms en la que se supera un desnivel positivo acumulado de 525 metros en un día soleado con cero grados al empezar y diez grados al finalizar.
Esta ruta es bastante dura por las fuertes pendientes que hay que superar. Tanto Toñi Bolivar, como José Luis Pardillos y mi chica, Pilar, han demostrado estar muy fuertes, así como, nuestro querido compañero, Antonio Gozalvez, que hacía bastante tiempo que no venía. Esperamos contar con su inestimable compañía en próximas rutas. Todos la han hecho con mucha solvencia. Hemos conseguido una velocidad media de 4 kms/hora, es decir, la misma que se consigue en las rutas de nivel medio y bajo.
Al poco de empezar nos encontramos con una montería, hablamos con el responsable y nos permitieron pasar, cosa que hicimos con rapidez para no molestarlos y evitar riesgos. Al llegar a los Chorros del Jaracayón nos quedamos alucinados, jamás vimos tanta agua caer, en las fotos lo podéis ver. Ya abajo quedamos maravillados con el espectáculo de todos los arroyos a rebosar o desbordados, gracias a las fuertes lluvias de esta semana. Al llegar a lo más alto de la Peña de Arias Montano observamos como la cascada que cae sobre la zona de aparcamientos estaba desbordada y el agua caía con gran fuerza, y quizás lo más sorprendente, una enorme tapa de alcantarilla, de esas de hierro que pesan mucho, fuera de su sitio y en suspensión empujada por un chorro de agua que expulsaba. Posiblemente hayamos hecho una de las rutas más bonitas de nuestra vida de senderistas, mucha agua, campos verdes y muchas flores, además de animales.
Al finalizar, comida en El Mesón El Roble, un lugar donde te tratan muy bien y se come de maravilla. Cuencos de cocido con pringá, migas serranas, croquetas de jamón, revuelto de setas, todo exquisito.
En definitiva, un gran día de senderismo, rodeado de buenas personas, que más se puede pedir.





























