En compañía de Chari, Pilar y Ortegucha, hemos abandonado nuestro hotel costasoleño y nos hemos desplazado a Málaga capital para hacer “nuestra ruta” de cada sábado, aunque en esta ocasión con la pena de no estar acompañado por todos vosotros.
Hemos elegido la ruta más dura de las que se pueden hacer en el entorno de la ciudad de Málaga, en total han sido 12 kms superando un desnivel acumulado de casi 300 metros. La clave de hoy ha sido el subir al Castillo de Gibralfaro por las empinadas rampas a un ritmo muy alto, y más rápido al haberle preguntado a dos jóvenes en una bifurcación y decirnos que la subida era muy dura dando entender que a nuestra edad…. Lo de hoy ha sido una mezcla de senderismo y turismo. Al bajar del Castillo nos tocaba visitar la Alcazaba, y como es lógico, nos negamos a utilizar el ascensor, ese que utilizan muchos visitantes.
Lo que hemos visto es bastante bonito, aunque lo cierto es, que tiene poco que ver con los lugares por los que hacemos nuestras rutas habitualmente, no obstante, mi consejo es que cuando hagamos turismo, siempre aprovechemos la oportunidad de convertirlo en un buen entrenamiento físico.
Por nuestra parte, en todos estos días que hemos pasado supuestamente “descansando”, hemos hecho unos 20 kms diarios andando y en distintas direcciones.
Bueno, el próximo sábado vuelve nuestra maravillosa rutina, que no es otra, que hacer una bonita y dura ruta en compañía de vosotros.





























Preciosas fotos, muy bonito el entorno y muy buena compañía …
Antonio, en esas fotos faltáis vosotros. Un abrazo.