Siete chicas y siete chicos hemos hecho hoy esta ruta de casi 12 kms y en la que solo se supera un desnivel positivo acumulado de 200 metros. Una ruta catalogada como fácil pero que debido a las últimas lluvias, su trazado ha ganado mucho en belleza. Hacía mucho tiempo que no veía esa ruta con tanta vegetación y el río Guadiamar con ese caudal.
Hemos disfrutado de un típico día de sol del otoño que hace por aquí, por el sur, fresquito al comienzo de la ruta y al poco, temperatura ideal.
Como nuestra compañera Sara no se quedaba a la comida por tener compromisos familiares, hemos aprovechado el desayuno para entregarle el trofeo al 10º clasificado de la anterior temporada, último que nos quedaba por entregar, ya que ella no pudo asistir a la entrega de mayo y por fin hoy, nos ha dado la alegría de volver a caminar con nosotros.
Hoy ha sido un día muy especial para mí, pues después de mucho tiempo han vuelto, Sonia y Patricio. También han venido por primera vez, Lola, África y Rafael. Todos han hecho la ruta sin ningún problema y todos tienen un margen importante para mejorar su forma física de cara a nuevos retos.
Hoy la ruta la hemos hecho en forma de T, cuando llegamos a la Garganta del Guadiamar, volvimos por nuestros pasos e hicimos un tramo hacía el Castillo de las Guardas, para después regresar hacia El Garrobo. Ya de regreso y al abandonar el cauce es cuando se superó la única larga cuesta que requiere algo de esfuerzo, el resto, bastante asequible para todos.
Tras finalizar, excelente comida en el Bar Puerto Blanco. Otro excelente día de senderismo disfrutando de la compañía de buena gente.






























