¿Habéis oído alguna vez esa expresión de “la excepción que cumple la regla”? Pues eso ha sido hoy ya que, si siempre he sostenido que con menos de tres senderistas no se hacía ninguna ruta, hoy la he hecho en compañía de uno de los más veteranos y legendario miembro de este grupo, me refiero a Antonio Infante, un auténtico profesional de esta actividad que me ha acompañado a hacer rutas de manera intermitente desde hace muchos años, el típico deportista que te trasmite seguridad caminando junto a él.
La ruta de hoy era muy especial. De solo 10 kms y en la que se superaba un desnivel positivo acumulado de 364 metros y pese a ello, hemos conseguido ir a un ritmo de casi 4 kms/hora. Hemos coronado los techos provinciales de Huelva y Badajoz, Bonales (1055 metros) y Tentudía (1116 metros), eso sí, estando a una altura mínima de 837 metros, lo que lo hace mucho más llevadero.
Hemos disfrutado de un espectacular día de sol que, tras tantos días de lluvia, nos ha sabido a gloria. A esas alturas, como el agua no se estanca, ni barro ni charcos, solo en el paso de la aldea Bonales el arroyuelo que la atraviesa llevaba algo más agua de lo normal y estaba algo embarrado delante de donde se resguardan las cabras.
En la cima de Bonales nos encontramos con una pareja de Sevilla, tuvieron la amabilidad de hacernos la foto de rigor y le dimos nuestra tarjeta para que se animen a acompañarnos alguna vez.
Tras finalizar, hicimos una pausada visita al Monasterio y bastantes fotos, por cierto, tanto el Monasterio como la cima estaba petada de gente. Tras la visita cultural, comimos como siempre espléndidamente en El Balcón de Tentudía, lugar que nuestra amiga Cielo y su gente, con mucho trabajo y dedicación han convertido en un lugar de referencia en la gastronomía de la zona.
Me lo he pasado muy bien con Antonio, pero reconozco que os he echado de menos a todos los demás. A ver si caminamos juntos el próximo sábado en una ruta de las más bonitas de la temporada que atraviesa el mítico Arroyo Dundun.






























