Siete chicas y ocho chicos, hemos realizado esta ruta lineal de 20 kms, una ruta ya clásica en este grupo, en la que hemos superado un desnivel positivo acumulado de 510 metros. La hemos hecho en casi 5 horas en movimiento y consiguiendo una velocidad media de 3,9 km/hora. Se esperaba un día bueno y hasta caluroso, pero en la ida incluso tuvimos algo de chirimiri.
Efraín, decidió hacer la ruta corta y quedarse a esperarnos en Linares de la Sierra para unirse a nosotros a nuestro regreso de Los Madroñeros y Adi, camino ya de Los Madroñeros tuvo que volverse a Linares, ya que no tenía buenas sensaciones y allí nos espero junto a Efraín.
La única dificultad de la jornada era, ya de regreso, la larga y dura cuesta de cerca de un km, que va desde el puente sobre el arroyo donde bautizan a los peregrinos hasta lo alto del cerro pasando por delante del altar de la Virgen del Rocío. Al empezar autoricé a todos ir hasta arriba al ritmo que quisiera cada uno, Manolo Gómez dio toda una exhibición y llegó arriba el primero descolgando a Andoni y a Paqui, después llegué yo y sorprendentemente, después llegó Miguel Ángel, quien a este paso pronto conseguirá un estado de forma espectacular, tras él, Pepe Claro y después, Águeda y Maricarmen, otra sorpresa. Esta subida tan rápida a algunos nos pasó factura y tuvimos que tomarnos un gel energético de inmediato.
Llegamos a la hora prevista al Restaurante Las Tinajas, sobre las tres, donde degustamos excelentes platos, destacando el arroz con setas. La comida, muy divertida como siempre, sobre todo cuando entró una vendedora de la ONCE, algunos compraron números distintos y otros nos decidimos a comprar los de todos. La señora se fue muy contenta de la venta realizada.



























