Nueve chicas y cinco chicos hemos hecho esta ruta lineal de 12 kms que es prácticamente llana y que discurre junto al cauce del río Guadiamar. Es un trazado en el que la sombra brilla por su ausencia, por lo que es recomendable hacerla en meses más frescos, pues hoy, hemos sufrido un radiante sol y altas temperaturas, sobre todo en la segunda parte de la ruta al regresar de Arroyo de la Plata.
Aunque a inicios de temporada se nota la falta de forma física, solo en el último km en el que se sube el único repecho de la ruta, Pilar, lo ha pasado un poco mal, pero la luchadora que lleva dentro se ha impuesto, se ha recuperado y ha llegado sin problemas al final de la ruta.
El único incidente ha sido un resbalón de Manuel, pero que solventó con su habilidad demostrada en mil rutas y consiguió no caer.
Ya de vuelta nos encontramos con tres burros que se acercaron a saludarnos y con unas cuantas vacas.
Tras finalizar, nos dirigimos al Rincón de la Brasa, donde Basi y sus compañeros nos dieron muy bien de comer, como siempre, y desde nuestra mesa vimos el paisaje excelente de siempre al estar en alto el comedor. Lo de siempre, tras el esfuerzo, disfrutamos de una excelente comida de hermandad. El sábado próximo, otra vez.



























Buenas noches a tod@s, hoy ha sido mi primera vez con este maravilloso grupo, el cual no sólo haces una ruta de senderismo tranquila y agusto con buena compañia sino que además de eso te sientes arropada desde el minuto uno y te sientes un miembro más como si toda la vida hubiera salido con ellos de toda la vida. Hay mucha diversidad entre todos, pero hay una empatia entre todos ellos y hablar con todos no es problema porque se respire un ambiente acogedor y amable. Me ha gustado participar con ellos hoy y en cuanto pueda repetiré sin duda alguna. Gracias a todos por compartir hoy muy buenos momentos.