Siete chicos hemos hecho esta exigente ruta de 15 kms en la que se supera un desnivel positivo acumulado de 500 metros. Dos chicas se quedaron en Cortelazor y nos esperaron, ellas realizaron 10 kms, haciendo de ida vuelta los arroyos de la Sierra de Chaparrales, su decisión fue la correcta, ya que bajar y subir Charcomalo, pese a que están mejorando mucho en su forma física les hubiera supuesto realizar un esfuerzo titánico.
Hoy hemos disfrutado de un tiempo estupendo, un día de sol con una temperatura en torno a los 15 grados, pero hasta esos grados son demasiados si bajas cuestas tan técnicas y difíciles como si subes pendientes tan exageradas.
De nuevo, hemos tenido que soportar la masificación en el Arroyo Charcomalo, un paraje precioso y poco frecuentado en otro tiempo pero que a este paso pronto dejará de ser lo que es y desgraciadamente, más pronto que tarde ocurrirá una desgracia. No se puede bajar con botines de suela plana y sin bastón, como bajan la mayoría, y no se puede dejar basura junto al cauce. Una verdadera pena.
La subida ya de regreso de Charcomalo la hicimos a revientacaldera, ya que no queríamos tardar demasiado en recoger a Lola y a Pepa, quienes nos esperaban en Cortelazor, subida que nos pasó factura en el resto de la ruta.
Hoy ha habido muchos resbalones, pero ninguna caída, hemos tenido suerte.
Tras finalizar, nos desplazamos a la Taberna Bretones de Los Marines donde comimos como siempre, estupendamente y le entregamos a Juanmi el cuadro de nuestro grupo como agradecimiento a lo bien que nos tratan.
Pese a que posiblemente mañana nos duelan las piernas, la de hoy ha sido una rutaza acompañado por verdaderos monstruos del senderismo y por dos compañeras que mejoran sábado a sábado.































