Seis chicas y nueve chicos hemos hecho hoy esta corta pero dura ruta en la que hemos coronado los techos provinciales de Huelva y Badajoz. Nos ha hecho un día estupendo de sol y no demasiado calor. Han sido 11 kms superando un desnivel positivo acumulado de 431 metros y consiguiendo una velocidad media de 3,6 kms/hora.
Tras bajar el cortafuegos de Tentudía, nos dirigimos a la aldea Bonales por la carretera de Cabeza la Vaca y el carril de tierra que baja hasta ella, desde allí mismo comienza el largo ascenso al Cerro Bonales. Al poco del ascenso surgió el primer problema, pues la ruta pasaba por un lugar lleno de vacas con sus terneros. Tras dar las instrucciones oportunas de no acercarse a los terneros, nos encaminamos entre el ganado y pasamos sin problema alguno. Una vez en la cumbre, nos hicimos la foto de grupo y repusimos fuerzas, para a continuación, descender a la carretera previo salto de una alta cancela. Ya a pies del cortafuegos de Tentudia, todos menos dos de nuestras chicas me acompañaron al cortafuegos de Juana para así conseguir un punto extra y tras bajar, ya todos, afrontamos el durísimo cortafuegos final.
Ya en la cima, la mayoría entraron conmigo en el Monasterio y les hice de guía amateur en una corta visita cultural al monumento y tras ello, nos dirigimos a comer a El Balcón de Tentudia a una comida muy especial, pues nuestra amiga Cielo, propietaria del restaurante, falleció repentinamente el día 1 de agosto.
Hoy ha sido para mí un día muy especial, pues han vuelto a caminar con nosotros personas a las que aprecio profundamente, la joven Sara y mi buen amigo, Antonioni que vino con su hijo Antonio. Ha venido con nosotros por primera vez, Anun, quien nos ha demostrado ser una senderista experimentada “curtida en mil batallas”.
Tras una excelente comida en un lugar bastante mágico como este, le hicimos entrega al viudo y al hijo de Cielo, de dos ramos de flores y le mostramos el gran aprecio que teníamos a nuestra amiga fallecida.
Como dije antes, hoy ha sido un día muy especial, rodeado de compañeros que atesoran una enorme calidad humana y con sentimientos encontrados por la triste pérdida de una mujer excepcional como Cielo.


