Ocho chicas y diez chicos hemos hecho hoy esta preciosidad de ruta lineal de 16 kms. La denomino como “preciosidad” porque, aunque la hemos hecho en otras ocasiones, las abundantes lluvias han hecho milagros. La Presa estaba a tope de agua y a su alrededor todo convertido en un auténtico vergel. Hacía mucho tiempo que no veía tantas flores juntas, si existió el paraíso, supongo que se parecería a esto.
El tiempo ha sido magnífico, mucho sol y temperaturas que han llegado a los 25 grados a la sombra, evidentemente, en la segunda parte de la ruta algunos han pasado algo de calor.
El único incidente de la jornada ha sido la bajada de tensión que ha sufrido Mariló cuando subía al Mirador de Las Palomas, pese a ello lo coronó dándonos un ejemplo de ese pundonor que llevan los campeones dentro. Quisiera felicitar a Nicolás, nuestro walkie de cola de hoy, pues ha ayudado a que nuestra compañera se recuperase, cumpliendo con su cometido perfectamente.
También quisiera hacer mención, a que hoy hemos contado con la presencia de tres nuevos compañeros, Amparo, Kenia y Alex, les damos la bienvenida y esperamos que vuelvan a caminar con nosotros cuando lo deseen, pues nos han demostrado ser merecedores de que las puertas de nuestro grupo estén siempre abiertas para ellos.
Al finalizar nos dirigimos al Restaurante Las Palomas, donde comimos muy bien con unas vistas inigualables de la Presa y tras finalizar la comida le entregamos a Gonzalo el cuadro de nuestro grupo agradeciéndoles el buen servicio que siempre nos dispensan.
En definitiva, una día magnífico de senderismo, rodeado de compañeros que atesoran una gran calidad humana, unas horas en las que uno puede desconectar y acercarse a esa utopía llamada felicidad.


