Cinco chicas y nueve chicos, hemos realizado esta dura ruta que se ha desarrollado en un día de soleado, pero prácticamente sin calor. Hemos recorrido 14 kms superando un desnivel acumulado positivo de casi 725 metros.
Hemos bajado al Arroyo Dundun por el camino clásico, por el más complicado, siendo la zona más difícil ese cortafuegos de unos 300 metros que está poco más abajo del árbol caído. Al llegar al arroyo, mucha tristeza, pues es la primera vez en 25 años que lo veo completamente seco. Después, subimos la dura cuesta hacia arriba del cerro ya camino de Cortelazor, en ese tramo pudimos comer madroños que estaban en su punto de maduración. A la entrada de Cortelazor hicimos la parada habitual, y a continuación, de nuevo la fuerte subida al cerro camino del Dundun. Tras llegar al arroyo, nueva subida camino de Valdelarco, esta vez por el recorrido oficial, y una vez arriba, casi todo ya descenso hacia Valdelarco. Hemos tenido la suerte de que hoy no ha habido ninguna caída.
Hoy ha llevado el walkie de cola, por primera vez, Manolo Gómez, compañero que lleva poco tiempo con nosotros pero que se ha metido sin problemas en el grupo de los más fuertes. Es un portento físico, aún lo recuerdo en su etapa de atleta juvenil coronándose campeón de España en los 3.000 metros lisos. Espero que siga acompañándonos durante mucho tiempo.
Me he llevado una gran alegría, pues nos ha acompañado después de mucho tiempo, Javier. La historia de este grupo sería otra sin personas como él. Sabe que aquí siempre tiene las puertas abiertas, que esta es su casa y nosotros sus compañeros.
También es merecedor de comentarse el rendimiento de Juan Manuel y Salud, compañeros que se han incorporado recientemente al grupo y que ante la dura ruta de hoy han demostrado su solvencia física.
Tras finalizar, comida en el Bar El Gordo de Valdelarco, donde hemos degustado maravillas gastronómicas de la zona a precios muy asequibles, allí nos encontramos como en nuestra casa, entre amigos. Despues, café y dulces en la Venta Los Ángeles de Valdeflores, ya de regreso, muy buen rollo y las risas ya habituales. En definitiva, un día para recordar rodeado de gente estupenda.
























